Somos Pan y Rosas Teresa Flores

Porque muerte de Cecilia no fue sólo un asesinato, sino un Femicidio:

Publicado por: Pan y Rosas Fecha: 10 - enero - 2011

¡Exigimos la más alta pena para quien/nes dio/eron muerte a Cecilia Julio!


No es casualidad que se escoja a las mujeres para desaparecerlas, violentarlas, violarlas y asesinarlas, sepan que la desigualdad social que las mujeres llevamos grabada en la piel también se traduce en este tipo de manifestaciones extremas de violencia y vulnerabilidad: ser violada y asesinada por un desconocido. Esto último es lo que llamamos FEMICIDIO NO ÍNTIMO. Esta categoría no existe actualmente en el código penal chileno ya que la ley de femicidio impulsada por la derecha solo contempla el asesinato a mujeres en manos de un hombre cercano con quien se sostiene o ha sostenido una relación familiar o amorosa. Como bien sabemos no sucede así en el caso de Cecilia Julio, puesto que su muerte fue perpetrada al parecer por un hombre que a menos de un mes de haber salido de la cárcel toma a la fuerza, viola y termina con la vida de esta joven, quién ya poseía antecedentes por violación. Considerando lo anterior podemos ver como la justicia burguesa toma a la ligera un problema estructural de esta sociedad patriarcal que afecta directamente a la mujer quien tras esta imagen construida de “ser vulnerable” debe lidiar con eventos de violencia como también lo es la violación de nuestros cuerpos, la violencia intrafamiliar, el acoso sexual, entre otras formas de violencia de género. Pero también la violencia de clase: las mujeres son las más pobres de los pobres y en el caso de las trabajadoras perciben bajos salarios, con trabajos precarios y flexibles.
Frente a esto tampoco podemos olvidar que en los 20 años de gobierno de la Concertación, durante el cual también se cometieron femicidios como por ejemplo el caso emblemático de las jóvenes de Alto Hospicio a manos de Julio Pérez Silva quien al no encontrarse vigente una ley de femicidio no íntimo como la que hoy exigimos desde Pan y Rosas no fue condenado bajo el concepto de femicidio que permite develar la discriminación, desigualdad, exclusión y por lo tanto violencia que el sistema capitalista nos entrega bajo su yugo machista mediante la precarización laboral, la violencia doméstica y estructural que deriva en la muerte.
Es por esto, que no podemos confiar en la justicia de la Concertación que durante su gobierno no supo dar respuesta efectiva ante la violencia que recibieron la mujeres, ni confiar en la justicia empresarial de la derecha que nos entrega una incompleta ley de femicidio que bajo ninguna perspectiva intenta velar por la penalización efectiva del asesinato de mujeres, sino más bien custodiar la permanencia de la institución de la familia bajo la moral inquisitiva de la iglesia y los valores del capitalismo que oprimen a la mujer y coartándonos toda posibilidad de desarrollo e igualdad social que podamos imaginar, pasando de una ley de femicidio a ser una ley de violencia intrafamiliar. Por el contrario, la derecha y su política de tratar en los mismos recintos a víctimas de violencia intrafamiliar y victimarios, que nos impone su moral Opus Dei como por ejemplo colocando la imagen de la Virgen en la entrada de una institución como la JUNJI, entre otras cosas.
Desde Pan y Rosas Teresa Flores llamamos a los organismos de DD.HH, federaciones de estudiantes (FEUA y FEUCN), a las organizaciones de trabajadores como la CUT y organizaciones de mujeres, a que se pronuncien en torno a esto y nos organicemos para dar solución a esta demanda democrática que nace de la falencia de nuestro sistema de justicia de la democracia para ricos, basado en la protección de la propiedad privada sin atender a las necesidades de los sectores oprimidos, en este caso, nosotras las mujeres. Porque no confiamos en esta justicia patronal de la Concertación y la Derecha, la misma que encarcela a los luchadores obreros y populares, a los mapuche, que persigue a las organizaciones de izquierda, que llena las cárceles de jóvenes de sectores populares, siendo responsables de la masacre de la cárcel de San Miguel, que deja libre a curas abusadores y pedófilos, o a los asesinos de los jóvenes mapuche Matías Catrileo o Alex Lemún, es que exigimos la conformación de una Comisión Independiente, en la que participen los familiares, amigos, las organizaciones de derechos humanos, sindicales y estudiantiles abiertas, que tome el caso en sus manos,tal como ha sido hasta la fecha, en donde si no hubiese sido por el rapido accionar y autoorganizacion DE SUS COMPAÑEROS, FAMILIARES Y AMIGOS, este caso hubiese pasado nuevamente desapercibido como muchos otros. Sobre esto mismo, recordemos que el padre de Cecilia denunciase de que la policía tardó casi cuatro días en comenzar la búsqueda, dejando en claro a quienes no da prioridad ésta justicia, a los mas pobres.
Además exigimos tipificación de femicidio no íntimo para que las muertes de mujeres en manos de desconocidos como el caso de Cecilia Julio no queden impunes y sean condenados con la pena máxima tal como lo plantea la actual ley de femicidio que en el más grave de los casos pena con cadena perpetua (40 años y un día), pero como bien sabemos la ley penal del gobierno en torno al femicidio no alcanza para dar justicia a la clase trabajadora y las mujeres del pueblo pobre, trabajadoras y estudiantes quienes no desistiremos de nuestra exigencia:

Por una comisión independiente integrada por los familiares de las víctimas y personalidades de derechos humanos, que tome el caso en sus manos
¡Apertura de todos los expedientes del caso de Cecilia Julio, cero confianza en la policía!